Crecimiento Personal

Pensamiento Lateral

Frases de Motivación

Desarrollo Personal

Frases Bonitas

Etapas de la Vida

Frases Positivas

Poema de Amor

El Enamoramiento y sus Misterios


Por: Carlos Ortiz Rea

El enamoramiento es una manifestación emocional que nos pone en un estado de éxtasis en donde la capacidad lógica se manifiesta en forma casi pueril. Generalmente es un estado en donde la capacidad de discernimiento se torna irracional. Mucho se ha escrito acerca del amor y del enamoramiento. Se podría decir que se ha mistificado ese estado, para muchos tiene una consonancia divina, y para otros una manifestación del destino, del karma o de que simplemente tiene que ver con el encuentro con nuestra "alma gemela".

Más allá del plano filosófico y místico y sin menospreciar su mensaje y contenido, este fenómeno merece una observación científica en donde se pueda explicar desde un punto de vista práctico y elocuente lo que realmente pasa cuando una persona se enamora.

El psicoanalista Sigmund Freud en su libro, "Psicología de las masas y análisis del yo", lo compara al enamoramiento con la hipnosis y con los fenómenos de masas; él manifiesta que el enamoramiento es algo cercano a la sugestión, y que poseía la misma dinámica del fenómeno de las masas en el cual participaban dos sujetos. Freud sostiene que en este estado, temporalmente se pierde la facultad de discrepar y de pensar por sí mismo. Este enunciado parece tener validez aún ahora en tiempos cibernéticos en donde las formas de cómo la gente se conoce han cambiado mucho. En esta era tecnológica en la que el método de comunicación no se compadece con la forma en que se comunicaban nuestros abuelos por ejemplo, en si el proceso de enamoramiento sigue el mismo patrón de emociones y pasiones que a la corta o a la larga, nos pone en un estado de éxtasis pasional transitorio. Como diría Ortega y Gasset, "El enamoramiento es un estado de estupidez transitoria".

Freud también manifiesta que a lo largo de la vida de un sujeto existe lo que se llama el amor por transferencia. Esto quiere decir que generalmente el sujeto se enamora en respuesta a una sutil intención de resolver un conflicto de orden psicológico marcado en los primeros años de existencia. Dicho de otra forma, el individuo se enamora por un motivo determinado más allá de lo obvio, y casi siempre con la intención de resolver una fijación internalizada del objeto primario. Cuando habla de un objeto primario, Freud se refiera a la imagen de la madre, aunque el psicoanálisis moderno designa como objeto primario a cualquier sujeto que tuvo influencia en los primeros años existencia del sujeto, llámese esta madre, padre o cualquier persona que haya tenido constancia en la etapa de desarrollo del niño/a.

Con estos antecedentes, seria acertado decir que siempre van a existir conflictos entre la pareja de enamorados o mejor dicho entre dos amantes. Esto parece suceder porque en esta dinámica de dos, los sujetos inmersos en este dueto de motivaciones, las expectativas que buscan resolver- aunque puedan tener el mismo nivel de satisfacción- no necesariamente tendrán el mismo valor ni el mismo peso en sus deseos de gratificación. Mientras más conflictos busquen resolver, más conflictos van a encontrar en la relación. Ahora bien, la pregunta sería porque si buscan resolver conflictos van a aparecer más conflictos. La respuesta no es tan sencilla, pero analógicamente lo que buscamos es la solución del conflicto con el objeto primario, es decir lo que no tuvimos en los primeros años de vida en el aspecto psicológico y emocional, buscamos reparar en una relación de pareja. Pero lo interesante del asunto es que, para comenzar, el conflicto con el objeto primario surgió porque incluso en esa época no existían las condiciones, por así decirlo, para que el conflicto se solucione. Es más, nunca existió siquiera la base para que ese conflicto no tenga lugar, en la primera etapa de vida. Entonces, si el conflicto con el objeto primario no se pudo evitar ni resolver, mal podríamos pensar que se puede solucionar en la edad adulta.

Freud también menciona en sus escritos dos aspectos inherentes al sujeto. Estos son: Eros y Thanatos. En la mitología griega existen el dios Eros que representaba al Amor y el dios Thanatos que representaba la muerte. Freud utiliza estos seres mitológicos como una analogía para poder explicar los instintos de la vida y de la muerte. El instinto de vida estaría representado por Eros, el mismo que busca la conservación de la vida, facilita la relación de los sexos, la unión, y en alguna medida la búsqueda de placer. Por el contrario, el instinto de muerte estaría representado por Thanatos, y este busca la destrucción, la transformación y el cambio, busca que el organismo vuelva a un estado inanimado, es decir la muerte. Este último aspecto esta concordancia con la evolución de materia en donde nada es estático sino siempre mutante. En el encuentro de los dos objetos con esos instintos básicos latentes, por lo tanto no se podría pensar siquiera que se pueda solucionar el conflicto que viene impregnado, en forma de "pecado original" como se diría en la religión católica. He ahí la explicación en parte de por qué el conflicto y la fijación se da por descontado, cuando hablamos de la dinámica de la relación con el objeto en términos neo freudianos.

Desde esta perspectiva no es lógico esperar que las relaciones de pareja estén libres de conflicto, tomando en cuenta que el enamoramiento que es la primera fase de conexión, y está basado en condiciones de su yo volátiles e ilusorias si aceptamos la teoría freudiana de la fascinación.

En el mejor de los casos, la relación se podría mantener en una situación de acoplamiento, con todas las falencias que esto implica, la otra posibilidad sería el desapego, que bien podría estar manifestado por un triste y sentimental sayonara, luego de que la etapa de sugestión emocional haya tomado lugar. En el peor de los casos, y asumiendo que los dos deciden permanecer unidos, quizás estaríamos hablando de una situación de ambivalencia en sentimientos y emociones, como haciendo eco de la lírica de una canción popular que dice: "contigo porque me matas, y sin ti porque me muero" y mantener una relación de permanente conflicto.

Luego de haber leído, usted podría descifrar en cuál de las posiciones ha decidido quedarse.

 

Carlos Ortiz Rea, Escritor Ecuatoriano (1963). Es Licenciado en Psicología Clínica / Forense, Universidad de New York, USA. Máster en Consultoría Psicológica y Recursos Humanos, Fordham University, New York, USA. Máster en Liderazgo Educativo Aplicado, Touro College, New York, USA. Abogado, Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador. Psicoterapeuta Clínico y Asesor Educativo. Conferencista y Motivador Internacional.

 




Nuestras Páginas

Superación Personal

© Tu Superación Personal